La pornografía quiere el corazón de tu hijo


Cada vez más temprano
Mucho se habla de la pornografía, y casi todos tienen una opinión sobre ella. No porque hayan oído hablar de esas películas, sino porque han sido expuestos, voluntaria o involuntariamente, a través de internet.
En la era digital esa exposición es cada vez más temprana; en algunos casos, a los 7 años. He sabido de casos cercanos, muy cercanos, de niños de 9 años con profundas adicciones al contenido sexual explícito. Algunos familiares los han sorprendido, pero los padres no enfrentan el problema por miedo a aceptar la realidad de su hogar.
Lo que le pasó a mi hija
No es difícil detectar estos casos, porque la conducta del niño se ve afectada. No es raro ver en el colegio a niños con conductas muy sexualizadas.
A mi hija le tocó vivirlo cuando tenía 4 años y estaba en el jardín infantil. Un compañero entró con ella al baño y la tocó en sus partes íntimas mientras le decía cosas que ningún niño de esa edad debería conocer. Ella cambió su conducta y no quiso volver al jardín. El psicólogo del jardín lo detectó y empezaron las averiguaciones; lo primero que hicieron fue sospechar de mí, su papá, así que me citaron a conversar. Cuando le preguntaron a mi hija, ella contó lo que había pasado. Al investigar con la familia del niño, se descubrió que su propio padre lo ponía a ver pornografía. Eso alteró toda la conducta de esa criatura y le trajo serios problemas para relacionarse con los demás niños.
La industria apunta a los niños
A mi edad todavía me gustan los videojuegos. Tengo en el computador un emulador de PlayStation 1 y sigo disfrutando el fútbol como en mi juventud; con mi hijo de 14 años pasamos algunas horas jugando juntos. Pero también he conocido páginas en línea donde se puede jugar sin descargar nada, y tienen un gran inconveniente: no existen solo para divertir, sino para producir dinero a su creador. La forma más fácil y rápida es la publicidad. ¿Y adivina qué tipo de publicidad aparece? Páginas y juegos pornográficos.
Y no se queda ahí. En Android hay un montón de aplicaciones infantiles que vienen con publicidad pornográfica. ¿Crees que es casualidad? Yo creo que no. La industria de la muerte apunta a clientes que le duren años, y un niño puede quedar atrapado el resto de su vida. Yo, de mis 38 años, pasé unos 26 atado a la pornografía, manipulado por mi adicción.
¿Cómo cuidas a tus hijos?
Así que la pregunta es: ¿cómo cuidas a tus hijos? ¿Has pensado que la industria del porno está detrás del corazón de tu hijo? ¿Están cimentados en la Palabra para cuando se vean expuestos?
Tarde o temprano van a ser expuestos a la pornografía. Mi oración es que no sea a tan temprana edad. Pero debo tomar resguardos desde ahora, mientras son pequeños, para que sepan cómo reaccionar cuando llegue ese momento.
«Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él» (Proverbios 22:6).
Algunos resguardos
- Enseñarles el evangelio: lo que dice la Palabra sobre la santidad de Dios y sobre nuestro corazón pecaminoso, y cuánto necesitamos estar en comunión con Jesús, que con su sangre nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7).
- Enseñarles las Escrituras, para que en el momento de decidir, el Espíritu Santo traiga a su mente la Palabra del Señor (Salmo 119:9-11).
- Orar a diario por ellos, pidiendo que el Señor los guarde.
- Hablar con ellos sin miedo: que sepan qué es la pornografía, por qué es dañina y que pueden contarte cualquier cosa que vean, sin temor a ser castigados por decir la verdad.
- Poner filtros y rendición de cuentas en todos los dispositivos de la casa: celulares, tablets y computadores. Yo uso un programa que envía reportes semanales de lo que se ve en cada equipo; es un excelente aliado para cuidarse a uno mismo y a la familia.
Sé celoso de su corazón
Te insto a cuidar de ti y a ver la pornografía como una droga que quiere apropiarse del corazón de tu hijo. Sé celoso de su corazón; no lo descuides. Le evitarás mucho dolor en el futuro.
Que el Señor nos ayude en la tarea de criar hijos para Él.
Si eres padre o madre y descubriste que tu hijo está viendo pornografía, o si eres tú quien lucha con ella, escríbenos. Te ayudaremos a dar el primer paso.